Parece que la Navidad es una época del año que a unos les atrapa y se dejan envolver por su magia y en cambio otros la detestan.

Siendo sincera contigo yo me incluyo en el segundo grupo. Y queriendo comprobar como se sienten las personas que me siguen por Instagram respecto la Navidad y con el propósito de investigar un poco más los motivos por los cuales no les gustan estas fiestas me he dado cuenta de lo siguiente.

El 33% de los encuestados han referido que esta época no les gusta y cuando he preguntado porqué absolutamente todas las respuestas han sido las mismas. Excepto dos que te comento a continuación.

La mayoría de personas que han escrito el porque no les gusta la Navidad han señalado la obligatoriedad de celebrar estas fiestas y reunirse con familiares alrededor de una mesa, así como la obligatoriedad de ser felices. Son dos los casos que han referido sentirse solos tras la pérdida de algún familiar. A estas personas les recomiendo buscar si en su ciudad, o este año quizás online, se organiza el encuentro impulsado por el Instituto Ipir, “Es Navidad y en casa hay una silla vacía”. Os dejo un vídeo a continuación donde saber más sobre esta iniciativa:

https://www.youtube.com/watch?v=wn1fGETeVWs&t=456s

Pero volviendo al tema en común, entiendo que sentir la obligatoriedad de celebrar las fiestas es realmente un engorro. Ya que lejos de lo que nos muestran cuentos, novelas y películas navideñas, en todas las casas cuecen habas. Y muchas familias no están unidas o hay dificultades de relación entre algunos de los miembros entre sí. Lo que dificulta las reuniones familiares típicas en esta época del año o hace que estas sean incómodas o poco apetecibles. Aún que este año con la pandemia quizás no haya tantas reuniones familiares como de costumbre, es bien sabido que es tradición reunirse en esta época.

Aquí también entran en juego las expectativas y las comparaciones que hacemos unos y otros sobre como vivimos nuestras navidades. De manera implícita se presupone que debemos pasarlo muy bien, ser felices y disfrutar. Unos mandatos muchas veces alejados de la realidad individual de cada uno y cada una de nosotras. Y de esta manera nos forzamos a crear la mejor decoración, vestir las mejores galas, cocinar la mejor comida y encontrar el mejor plan para noche vieja. Son fiestas no aptas para personas que las quieran pasar en soledad, “que rara eres”, “¡Como no nos vamos a juntar toda la familia, si es lo que hemos hecho siempre!”, etc. Haciéndote sentir mal por querer romper una tradición familiar y cultural. Los límites y el darles espacio a las necesidades individuales no están invitados a la fiesta.  Y yo me pregunto: ¿No sería maravilloso que cada uno pudiera vivir las fiestas como quisiera?

Y no me quiero olvidar de otro tema que habéis comentado en la encuesta, la guinda del pastel, la comida. Y es que todos, absolutamente todos los encuentros familiares son alrededor de una mesa repleta de comida mucho más abundante y elaborada que lo que comerías un lunes cualquiera. Lo que las personas con una relación tormentosa con la comida puedes imaginar que viven con mucho temor.

Es un reto, son fiestas vividas con mucho miedo y culpa para muchas personas a las que acompaño. Miedo a no encajar, miedo a descontrolarse con la comida, miedo a engordar. Y culpa, mucha culpa por comer chocolate, polvorones y turrones. Mucha culpa por no sentir felicidad estos días, mucha culpa por lo que he comido y no debía, culpa por no disfrutar. Y porque no, mucha vergüenza también. Mucha vergüenza por lo que van a pensar del físico aquellos familiares que hace tiempo que no veo, vergüenza de que puedan juzgarme o fijarse en mi forma de alimentarme. Vergüenza de mi misma, de mi mismo.

Así que si te invito a transformar la navidad y dejar a un lado la culpa gracias al decálogo para vivir una navidad sin culpa gracias a mi método. Mi método se basa en 10 pilares fundamentales para liberarte de una vez por todas de la culpa en relación a la comida estas fiestas. Lee cada punto detenidamente, imprime el decálogo y cuélgalo en la nevera a modo de recordatorio.

Si estás harta que la culpa tiña las fiestas y quieres liberarte de ella, descarga de forma gratuita este decálogo. Es mi regalo de Navidad. Porque si una cosa puedo hacer en estas fechas es practicar la gratitud y la generosidad y no hay nada que me haga más feliz que regalar y si con este gesto además te puedo acompañar, no puedo pedir más.

Si te apetece te invito a compartir por redes sociales tu puesta en marcha de alguno de los 10 pilares fundamentales de mi método para vivir una navidad sin culpa. Ver como luce el decálogo en tu casa me haría muy feliz.

Que tengas unas bonitas fiestas,

Laura

rellena el formulario y te envío el decálogo a tu correo

Comparte este post

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

En los más de 6 años dedicándome al desarrollo de la Psicoterapia me he dado cuenta que desde bien pequeña me interesé por la conducta alimentaria deseando descubrir qué se escondía en la otra cara de la moneda. La conducta alimentaria me parece fascinante, amo mi profesión y no me canso de aprender con lo que la formación y actualización son mi máxima.

Lo más leído