La importancia de personalizar la salud digestiva

Cuando Laura me propuso escribir sobre quién soy, cuál es mi método de trabajo y cómo he llevado a cabo mi proceso de cambio de estrategia en el manejo de la patología digestiva, tuve la tentación de escribir un texto biográfico. Sin embargo, no reflejaría exactamente lo que ocurre en mi día a día con las personas que padecen alguna patología digestiva.

Soy Violeta Sastre Lozano, en la actualidad médica adjunta del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Santa Lucía de Cartagena en la unidad de endoscopia avanzada. Soy miembro de la junta directiva de la Sociedad de Aparato Digestivo de la Región de Murcia y colaboro de forma activa con las distintas sociedades científicas de mi especialidad, sobre todo en áreas de formación, investigación y comunicación.

La Medicina se puede ejercer de muchas maneras y, seguramente, en la inmensa mayoría se practiquen por el bien de las personas y con el objetivo de resolver los distintos problemas de salud. Sin embargo, el tiempo que se dedica a la valoración, estudio y tratamiento de cada paciente es fundamental para obtener un resultado satisfactorio.

Una de las quejas principales de los pacientes con respecto al personal sanitario en el siglo XXI, es la deshumanización de la asistencia hospitalaria y en los centros de salud. La forma en la que se atiende y acompaña a las personas en su proceso de sanar es igual o más importante que el resultado final.

El paciente cuando acude a un centro sanitario, generalmente, lo hace en situación de inferioridad con sentimientos de inseguridad, miedo o incertidumbre que hace que las señales de alerta de su cuerpo se disparen (adrenalina, sistema nervioso simpático…) disminuyendo su capacidad de atención a lo que ocurre dentro de su cuerpo y a sus propias sensaciones, así como también empeora su capacidad de decisión a la hora de consensuar el diagnóstico y el tratamiento con el personal sanitario.

En el lado opuesto, el personal sanitario envuelto en la rutina de la práctica clínica diaria atiende al paciente en situación de superioridad, seguridad y frialdad emocional al enfrentar procesos patológicos que pueden generar angustia, trabajando en un ambiente de generalización diagnóstica y terapéutica sin atender a la individualidad exclusiva de cada persona.

Las guías clínicas marcan la actitud médica a seguir sin tener en cuenta, en muchas ocasiones, los matices personales de cada individuo impidiendo a nuestro querido método científico cometer su propio error.

Alguien me dijo una vez: “hija trata bien a los pacientes. Piden ayuda sin saber a lo que vienen”

Con esta frase comenzó mi proceso de búsqueda y transformación en mi forma de ejercer la Medicina.

No solo estoy en contra del tipo de relación médico-paciente paternalista, sino que creo firmemente que el personal sanitario está obligado a acompañar a las personas con respeto, dignidad y amabilidad. Informando y anticipando en cada momento de lo que va a suceder, asegurándose de que el paciente comprende y es dueño de la decisión que se va a tomar tanto para su diagnóstico como para su tratamiento.

La salud es importante pero la percepción que el paciente tiene sobre su estado de salud, lo es aún más. Y esto es algo que hay que preguntar a las personas para conocer el punto de partida.

En esto se basa mi método de trabajo. Para mi es imprescindible presentarme y preguntar, al inicio de la entrevista, ¿cómo está? ¿qué tal se encuentra? Mirando a la persona directamente a los ojos y mostrando una actitud de escucha activa. Creo que es difícil resolver un problema entre dos personas si no es en una posición de igualdad e intimidad. Otra pregunta que me parece importantísima es ¿por qué crees que te ocurre esto? ¿en qué momento crees que empezó todo?

La respuesta al problema está en el paciente, no en el personal sanitario ni en las pruebas diagnósticas (que deben solicitarse para confirmar o descartar una sospecha clínica fundamentada previamente). Si no escuchamos ni acompañamos será difícil alcanzar un diagnóstico y tratamiento adecuados. La siguiente parte de la entrevista es el planteamiento de hipótesis sobre el diagnóstico, explicarlo de forma comprensible y adaptada sin muchos tecnicismos y consensuar los pasos a seguir en cuanto a exploraciones complementarias y tratamientos.

El personal sanitario debe “estar al día” y es su responsabilidad adquirir una formación continuada de calidad. Sin embargo, es muy difícil conocer todos los avances científicos actualmente por lo que debe primar la humildad y reconocer que desconocemos muchas cosas, evitando ser categóricos en nuestras afirmaciones y no caer en las “recetas milagro”.

Este año ha ocurrido algo importantísimo en mi vida.

He decidido emprender mi propio proyecto de consulta de Aparato Digestivo, preparada con cariño y calma para acompañar a las personas en su proceso de alcanzar la salud en las tres esferas: física, emocional y social. En un entorno de tranquilidad, igualdad y permitiendo que los ritmos de las personas sean los que guíen la entrevista clínica.

Pero, además, no estoy sola. Esto es algo que me complementa en todos los aspectos. Cuento con la colaboración directa de los especialistas que, junto conmigo, forman los cinco pilares básicos de la salud digestiva: Nutricionista (experta en alimentación consciente), Psicóloga sanitaria, Fisioterapia (experto en terapia manual visceral/osteopatía) y Matrona-fisioterapeuta (experta en salud reproductiva y sexual de la mujer/suelo pélvico). Todos ellos me completarán y me harán crecer como profesional optimizando los resultados de las personas a las que acompañe.

La necesidad de apoyarme en otros especialistas y consensuar las actitudes a seguir para ayudar a las personas, ha culminado en la creación de la Consulta Integral de Salud Digestiva junto a Adriana Guastella y Laura Albó.

Una consulta multidisciplinar para abordar la patología digestiva de forma holística, global y teniendo en cuenta que todos los órganos pueden influir de forma directa o indirecta en el aparato digestivo. Consiguiendo un manejo individualizado y adaptado al modo de vida de cada persona. La conexión que existe entre el aparato digestivo, el estado emocional y los hábitos alimentarios es inseparable.

Otro punto muy importante para llevar a cabo en este proyecto era poder acompañar a estas personas más allá de la entrevista clínica inicial. Con el servicio de Consulta de Aparato Digestivo Personalizada, una vez finalizada la primera visita podemos tener contacto a través de correo electrónico para resolver dudas o incidencias durante el diagnóstico o el tratamiento. Mi objetivo es ser lo más accesible posible. Además, la Consulta On-line permite resolver problemas de movilidad o distancia, pudiendo atender pacientes por videoconferencia en un ambiente de tranquilidad e intimidad.

Por último, quiero resaltar que es imprescindible la implicación del individuo en su proceso de cambio y que es fundamental que escuche las señales que le envía su cuerpo. El autoconocimiento profundo por dentro y por fuera es el secreto para ser dueños de nuestra salud.

Violeta Sastre Lozano

Médica especialista en Aparato Digestivo

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