De la ansiedad a la serenidad. Cómo reconciliarse con la ansiedad en 5 pasos.

Pasar de la ansiedad a la serenidad no es fácil, pero si tomamos consciencia de nuestras emociones esta tarea se hace más liviana.

  1. ¿Porqué es importante tomar consciencia de nuestras emociones?

Porqué estamos desconectados de ellas. Muchas veces no somos conscientes de si estamos sintiendo alguna emoción o no. Otras, no las sabemos identificar en nuestro cuerpo. O en ocasiones, si sentimos alguna emoción no sabemos ponerle nombre. Todas estas señales nos indican desconexión emocional. Desconexión de nuestro foro interno y de esta forma es muy difícil que podamos gestionar emociones que no somos conscientes que estamos sintiendo.

Así que el primer paso para tomar consciencia de nuestras emociones es bajar al cuerpo y fijarnos en cómo lo sentimos y si hay alguna molestia o alguna sensación corporal en particular. Cuando hablamos de ansiedad normalmente las sensaciones corporales que acompañan a esta emoción son: aumento de la frecuencia cardíaca, dificultad para respirar, sensación de ahogo, temblor u hormigueo en las extremidades superiores (manos), vista nublada, etc.

  1. ¿Porqué es importante tomar consciencia de nuestros pensamientos?

La ansiedad no solo se manifiesta a través de sensaciones físicas como veíamos anteriormente, sino que también aparece en forma de pensamientos. Fíjate si tus pensamientos se sitúan en el presente, en el pasado o en el futuro.

Cuando sentimos ansiedad nuestra mente se traslada al fututo elucubrando diferentes posibles escenarios del futuro. Hay muchos pensamientos típicos de la ansiedad, es decir, que no son fruto de nuestra mente cuando se encuentra serena, sino fruto de una mente hiperactivada y ansiosa. Por lo tanto, es importante hacer un trabajo de diferenciación de pensamientos. Es decir, saber reconocer qué pensamientos pertenecen a la ansiedad y qué pensamientos nos pertenecen a nosotros o a nosotras. Para ello es importante recordar: No te creas todo lo que tu mente cree. Los pensamientos son solo eso, pensamientos, no la verdad absoluta. Verás que liberador es hacer este ejercicio.

  1. ¿Cómo empezar a reducir sensaciones físicas típicsas de la ansiedad?

Cuando sentimos ansiedad podemos ayudarnos rebajando el huracán de sensaciones físicas que hemos visto que la acompañan. ¿Cómo? Bajando al cuerpo de nuevo. Esta vez para conectar con nuestra respiración y practicar un tipo respiración en concreto, la respiración diafragmática. Para ello podemos inspirar cogiendo el aire en 2 segundos, retener el aire en 2 segundos y expirar soltando el aire en 2 segundos. Los segundos son orientativos, es importante escoger el tiempo que sea cómodo para cada uno o cada una.

A continuación, te dejo una imagen para que puedas empezar a poner en práctica la respiración diafragmática:

Respiración diafragmática
  1. ¿Cómo empezar a reducir pensamientos típicos de la ansiedad?

Al igual que las emociones, los pensamientos no se controlan. Nadie puede controlar lo que piensa, pero sí gestionarlo. ¿Cómo? Volviendo la mente al presente. Tomando nota de los pensamientos actuales y haciendo un ejercicio para volver al presente.

Coge papel y boli y apunta lo que estés pensando en este momento, no pienses, escucha tus pensamientos y anótalos.

¿Sorprendido? ¿Sorprendida?

Ahora, al lado de cada pensamiento anotado apunta una alternativa más ajustada a la realidad y autocompasiva contigo y tu situación vital actual.

Vamos a ver un ejemplo:

No aprobaré el examen vs No sé si aprobaré o no, todavía no ha llegado el momento. Lo que sé es que llevo 5 días estudiando.

Me faltará tiempo para estudiar vs No se si me faltará tiempo o no, lo que sé es que me estoy esforzando y organizando bien.

  1. Te doy las gracias ansiedad. Comprendiendo qué es la ansiedad.

La ansiedad es una consecuencia de diferentes pensamientos, emociones o conductas que llevamos realizando. Es también una emoción que nos lleva a la acción, a actuar y por ello a pesar de ser muy molesta, nos es de gran ayuda.

Vamos a ver algunos ejemplos: Quizás llevamos tiempo sin escucharos y la ansiedad nos invita a parar y prestar atención a lo que hay dentro, a prestarnos atención a nosotros o a nosotras y no tanto a los demás.

Quizás llevamos un tiempo de mucho estrés laboral que nos ha llevado a dejar de lado a nuestros hobbies y la ansiedad nos avisa de que nos necesitamos y es necesario que rebajemos el volumen de trabajo para volver a tener tiempo para nuestros hobbies que nos hacían mucho bien, nos ayudaban a despejar la mente y a desconectar.

Quizás siempre accedemos a las peticiones de los demás a pesar de que internamente no deseemos hacer aquello y la ansiedad aparece para decirnos que debemos sernos fieles y aprender a decir que no a aquello que no nos apetece o nos va bien hacer ahora.

De este modo podemos ver como la ansiedad, al igual que todas las emociones, tiene un mensaje para nosotros o nosotras. Y se trata de que aprendamos a descifrarlo para que esta emoción deje de ser tan desagradable y reduzca su intensidad hasta desaparecer.

Tratemos de ver la ansiedad como nuestra aliada, como nuestra amiga que nos ayuda a volver a nosotros o a nosotras y no tanto como una enemiga que nos quiere fastidiar. Si nos abrimos y aprendemos de ella, ella verá como no la necesitamos tanto y se irá alejando hasta desaparecer.

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En los más de 6 años dedicándome al desarrollo de la Psicoterapia me he dado cuenta que desde bien pequeña me interesé por la conducta alimentaria deseando descubrir qué se escondía en la otra cara de la moneda. La conducta alimentaria me parece fascinante, amo mi profesión y no me canso de aprender con lo que la formación y actualización son mi máxima.

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