¿Cómo está afectando la pandemia a las personas con TCA?

Que la pandemia se nos está haciendo bola es algo que compartimos todos y, en algunas situaciones, está derivando en un incremento de problemas de salud mental.

Así, en el caso de los Trastornos alimentarios (TCA), la asociación contra la anorexia y la bulimia (ACAB) anunciaba, en diciembre de 2020, que las demandas de ayuda por un TCA se habían triplicado con respecto al año 2019. Y es que, la situación provocada por la pandemia pudo funcionar como factor precipitante o acelerante del desarrollo del TCA.

El estar en casa confinados parece que incrementó la detección temprana de la problemática que, en una situación de no confinamiento, se habría retrasado al ser una sintomatología “invisible” a los demás en sus comienzos.  Sin embargo, el colapso del sistema sanitario produjo un retraso en el tratamiento y los ingresos; esto se tradujo en cuadros clínicos de mayor gravedad.  

Pero, ¿y cómo afecta la situación de pandemia a las emociones? Los datos indican que la pandemia sirvió de desencadenante de una sintomatología ansioso-depresiva de intensidad variable en personas que no la presentaban con anterioridad, y la incrementó en aquellos que ya la manifestaban.

Al igual que propició la presencia de otras manifestaciones del malestar afectivo-emocional como mayor irritabilidad, mayor inquietud o nerviosismo, aumento del estrés,  tendencia al llanto, labilidad emocional, sentirse desbordado, sentimiento de soledad o de desesperanza, o el miedo.

El miedo, sin duda, es una emoción que la pandemia disparó; miedo a contraer la enfermedad, a que enfermen y a la pérdida de familiares; incertidumbre al avance de la pandemia; miedo ante una posible inestabilidad o pérdida de los ingresos así como miedos derivados del aislamiento social.

En una situación de tanta incertidumbre como es la que vivimos, las habilidades de gestión y regulación emocional tienen un papel protagonista en la manera de sobrellevar y adaptarse a esta situación. Y es precisamente esto, las dificultades de gestión emocional, uno de los factores que encontramos presentes en las personas que padecen un trastorno alimentario.

Estas personas encuentran en el síntoma una forma de gestionar y regular las emociones, en muchos casos, a través de la evitación de estas. Emociones que, de otro modo, les sobrepasarían por una falta de recursos de regulación emocional adaptativos.

Así el síntoma puede traducirse en un aumento del control de los alimentos ingeridos, un incremento de la actividad deportiva, control de la figura corporal mediante la toma de medidas corporales o control de peso, sobreingestas o atracones etc. Además, las redes sociales se han convertido  en el refugio donde seguir conectados como sociedad y se inundaron, aún más, de tablas de ejercicios y planes alimentarios. Todo ello pudo incrementar la obsesividad en el grupo de personas con cierta predisposición y vulnerabilidad a desarrollar un TCA. Del mismo modo que la ansiedad pudo incrementar la hipervigilancia frente al miedo a perder el control.

Y después de esto una de las preguntas sería ¿cómo podemos incrementar y aprender recursos de gestión emocional?

 Te dejo con un post donde te hablamos de ello con más detenimiento:

Soraya Hernández

Comparte este post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Para mi la psicología es estar cerca de las personas. Cuando acabé la carrera tenía muchos conocimientos, pero me sentía lejos de las personas. En ese momento decidí tomar un descanso donde leí y seguí aprendiendo de forma autodidacta lo que me ayudó a decidir en qué me quería especializar. En ese tiempo también conocí otras ciudades y maduré como ser humano.

Lo más leído